DEFINICIONES DE LEY NATURAL

La Ley Natural es un dictamen de la recta razón que prescribe lo que se ha de hacer o lo que debe omitirse.

Esta primera definición (existen muchas otras, pero la idea es consolidar los conceptos básicos) no obstante su brevedad nos pone frente varios dilemas que requieren una reflexión más profunda y articulada para poder comenzar a encuadrar los conceptos.

Para poder reflexionar de manera adecuada requiere definir claramente algunas palabras presentes en la misma definición.

Definición de Ley

Una Ley es un principio immutable que no depende de la voluntad del hombre y que se enuncia o se deduce en el orden que se encuentra en la realidad natural. Siendo deducible por la evidencia y la razón se pone como guía para comportamientos en armonía y concordancia con dicha realidad.

Definición de Naturaleza

Conjunto de todo lo que existe y que está determinado y armonizado en sus propias leyes. La totalidad de los fenómenos y de las fuerzas que se manifiestan en el mundo físico y en la vida en general, principio generador del desarrollo armónico y la plenitud de cada ser, en cuanto tal, procede con su propia e independiente evolución sin intervención externa y atónoma respecto a la voluntad y deseos del hombre.

Cuales son en concreto los dictámenes de la Ley Natural:

1- No causar daño, pérdida o lesión a otro ser vivo consciente y sus pertenencias.
2- No amenazar de daño, pérdida o lesión a otro ser vivo consciente y sus pertenencias.
3- Ser honorable en todos los acuerdos.

Podemos entonces expandir la difinición como:

La ley natural es un concepto filosófico y ético que se refiere a un conjunto de principios y normas que se consideran inherentes a la naturaleza humana y al universo, y que son reconocibles a través de la razón humana.

A diferencia de las leyes positivas, que son creadas por las sociedades humanas y codificadas en sistemas legales específicos, la ley natural se percibe como universal e inmutable.

Características principales de la ley natural:

  1. Universalidad: La ley natural es aplicable a todos los seres humanos independientemente de su cultura, religión o época histórica. Se basa en el concepto de que ciertos derechos y responsabilidades son innatas y no dependen de legislaciones específicas.

  2. Racionalidad: Se considera que la ley natural puede ser descubierta y comprendida a través del uso de la razón. No requiere de revelación divina ni de autoridad externa para ser válida.

  3. Inmutabilidad: La ley natural no cambia con el tiempo o las circunstancias. Se basa en la naturaleza humana y los principios fundamentales de justicia y moralidad.

  4. Fundamento moral: La ley natural establece lo que es moralmente correcto e incorrecto, y proporciona una base para evaluar las normas humanas y las acciones individuales.

  5. Derechos y deberes innatos: Según la ley natural, los hombres y mujeres naturales tienen ciertos derechos y deberes que no les pueden ser quitados ni vulnerados por ninguna autoridad humana. Estos derechos son anteriores y superiores a cualquier legislación.

El cambio es siempre el resultado final de todo verdadero aprendizaje.

Leo Buscaglia. 

LA NATURALEZA DEL HOMBRE

Según el iusnaturalismo, la naturaleza del hombre es esencial para comprender los principios del derecho y la moral porque proporciona una base universal y objetiva para discernir lo que es justo y lo que es correcto. En esta perspectiva, la naturaleza humana no es simplemente una colección de características biológicas o psicológicas, sino una estructura racional y moral que guía el comportamiento humano y la organización social.

El iusnaturalismo sostiene que todos los seres humanos poseen una capacidad innata para la razón. Esta capacidad permite a los individuos comprender y aplicar los principios del derecho natural, que son percibidos como preceptos morales fundamentales inscritos en la propia naturaleza humana. Estos principios son universales y eternos, aplicables a todos los individuos en todo tiempo y lugar, independientemente de las leyes positivas o de las normas culturales específicas. La razón humana, por lo tanto, se convierte en la herramienta mediante la cual se descubren y se articulan estos principios.

En esta visión, la moralidad no es un constructo social arbitrario ni una serie de convenciones cambiantes, sino una parte intrínseca de lo que significa ser humano. La inclinación natural hacia el bien y la justicia, que se encuentra en el corazón de cada individuo, es una manifestación de la ley natural. Esta inclinación permite a los individuos discernir entre el bien y el mal y actuar en consecuencia. Así, la moralidad inherente a la naturaleza humana es el fundamento sobre el cual se construyen los sistemas de justicia y las normas éticas.

La libertad y la voluntad también juegan un papel crucial en el iusnaturalismo. Los seres humanos son vistos como agentes libres, capaces de tomar decisiones conscientes y responsables. Esta libertad es esencial para la responsabilidad moral: la capacidad de elegir el bien implica la posibilidad de actuar con justicia y de adherirse a los principios del derecho natural. Sin libertad, no podría haber responsabilidad moral ni verdadero cumplimiento de la ley natural.

Además, la sociabilidad es otro aspecto fundamental de la naturaleza humana según el iusnaturalismo. Los seres humanos están naturalmente inclinados a vivir en sociedad y a formar comunidades. Esta tendencia hacia la sociabilidad no es simplemente un medio para la supervivencia, sino una expresión de la naturaleza humana que busca la cooperación, la justicia y el bien común. La vida en comunidad permite a los individuos realizar plenamente su humanidad y vivir de acuerdo con los principios del derecho natural, ya que la justicia y la moralidad se manifiestan en las relaciones sociales y en la cooperación mutua.

MORAL INNATA

El iusnaturalismo postula que, desde el momento de su nacimiento, los hombres están dotados de una inclinación natural hacia el bien y la justicia. Esta inclinación no necesita ser enseñada o inculcada; es una parte fundamental de la estructura moral de cada individuo. Así, aunque la educación y la cultura pueden influir en cómo se expresan y desarrollan estas inclinaciones, no son su origen. Los valores y principios morales que guían el comportamiento humano están profundamente arraigados en la naturaleza humana.

Según el iusnaturalismo, la naturaleza humana es innata, no adquirida. Esta perspectiva filosófica y jurídica sostiene que los seres humanos nacen con ciertas características y capacidades esenciales que definen su humanidad. Estas características no son el resultado de la educación, la cultura o el entorno, sino que son inherentes a la condición humana desde el nacimiento.

La noción de una naturaleza humana innata implica que ciertos principios morales y de justicia están inscritos en la esencia misma de lo que significa ser humano. Estos principios, conocidos como derecho natural, son universales y eternos, y pueden ser descubiertos a través de la razón. La capacidad de razonar es una facultad intrínseca que todos los seres humanos poseen. Es esta capacidad la que permite a los individuos discernir los principios del bien y del mal, y comprender las leyes morales que deben regir su conducta.

LA DISTORSIÓN DE LA NATURALEZA HUMANA

Sí, según el iusnaturalismo, si un ser humano adulto parece carecer de una moralidad inherente, esto podría deberse a que ciertos factores sociales, educativos o ambientales han desvirtuado o distorsionado su naturaleza innata. La perspectiva iusnaturalista sostiene que todos los seres humanos nacen con una inclinación natural hacia el bien y la justicia. Sin embargo, esta inclinación puede ser sofocada o desviada por diversas influencias externas.

La educación y el entorno social juegan un papel crucial en el desarrollo y la manifestación de la naturaleza humana. Mientras que la moralidad inherente es una característica fundamental y universal, su expresión puede ser moldeada significativamente por las experiencias y el contexto en el que un inviduo crece y vive. Por ejemplo, una educación deficiente o la exposición constante a entornos corruptos y violentos pueden distorsionar la percepción del individuo sobre lo que es justo y moral. En tales circunstancias, la capacidad innata para discernir el bien del mal y actuar en consecuencia puede ser debilitada o pervertida.

Los valores y las normas que se inculcan desde una edad temprana influyen profundamente en la formación del carácter y las decisiones morales. Si un individuo es criado en un entorno donde prevalecen valores negativos o inmorales, puede internalizar estas normas desviadas, alejándose así de su inclinación natural hacia la justicia y el bien. Del mismo modo, las experiencias traumáticas o las influencias culturales negativas pueden generar cinismo, desconfianza y comportamientos antisociales, oscureciendo la moralidad inherente.

Sin embargo, el iusnaturalismo también sugiere que la naturaleza humana, aunque puede ser distorsionada, no puede ser completamente erradicada. La capacidad de razonar y la inclinación hacia la justicia permanecen como potenciales dentro de cada individuo, aunque estén latentes o reprimidos. Esto significa que, a pesar de las influencias negativas, siempre existe la posibilidad de redescubrir y realinear el comportamiento con los principios del derecho natural.

En este contexto, la educación y la cultura tienen un doble papel. Pueden ser herramientas poderosas para revelar y cultivar la moralidad inherente, así como para corregir desviaciones y restablecer el alineamiento con la naturaleza innata del ser humano. Programas educativos que promuevan valores éticos, la justicia y la empatía, junto con entornos sociales que fomenten la cooperación y el respeto mutuo, pueden ayudar a redirigir a los individuos hacia su moralidad inherente.

Además, las estructuras sociales y legales pueden diseñarse para reflejar y reforzar los principios del derecho natural, proporcionando un marco dentro del cual las inclinaciones morales innatas puedan florecer. Leyes justas, sistemas de justicia imparciales y comunidades solidarias actúan como salvaguardias contra la corrupción moral y pueden ayudar a las personas a realinearse con su naturaleza innata.

ORIGEN Y DESARROLLO DEL IUSNATURALISMO

La ley natural es un marco filosófico que postula la existencia de normas y principios universales basados en la naturaleza y la razón humana, que sirven como guía para la moralidad y la justicia en la sociedad.

La naturaleza es la mejor maestra de la verdad.

San Agustín.

  • Antigüedad clásica: Filósofos como Aristóteles y los estoicos desarrollaron la idea de que existen leyes naturales basadas en la razón y la naturaleza humana. Aristóteles habló de la justicia natural que es independiente de las leyes humanas.

  • Cristianismo y Edad Media: Santo Tomás de Aquino fue una figura clave en la integración del concepto de ley natural con la teología cristiana. Argumentó que la ley natural es parte de la ley divina y que puede ser comprendida a través de la razón humana.

  • Ilustración: Filósofos como John Locke y Jean-Jacques Rousseau utilizaron la idea de la ley natural para justificar derechos fundamentales como la vida, la libertad y la propiedad, influyendo en la formulación de las modernas teorías de los derechos humanos.

LOS DERECHOS INDIVIDUALES INALIENABLES Y LEY NATURAL

La relación entre los derechos individuales inalienables y la ley natural es fundamental y profunda. Ambos conceptos están interconectados a través de la idea de que existen ciertos derechos y principios morales que son inherentes a la naturaleza humana y, por lo tanto, no pueden ser legítimamente violados o retirados por ninguna autoridad humana.

Los derechos individuales inalienables están profundamente arraigados en la ley natural. La ley natural proporciona la justificación moral y filosófica para la existencia y el respeto de estos derechos, destacando su naturaleza universal, racional e inmutable. Esta interconexión ayuda a establecer un fundamento sólido para la protección de los derechos humanos fundamentales en todas las sociedades.

Fundamentos de la Ley Natural:

  1. Inherencia: La ley natural sostiene que los seres humanos, por su propia naturaleza, tienen ciertos derechos y deberes que no dependen de la legislación o las instituciones humanas. Estos derechos y deberes son descubiertos a través de la razón y son universales e inmutables.

  2. Racionalidad: Según la ley natural, estos principios pueden ser comprendidos a través de la razón humana, lo que implica que todos los seres humanos, por el mero hecho de ser racionales, pueden reconocer y entender estos derechos y deberes.

Derechos Individuales Inalienables:

  1. Naturaleza Inalienable: Los derechos individuales inalienables, como el derecho a la vida, la libertad y la propiedad, son aquellos que no pueden ser transferidos ni renunciados, porque son intrínsecos a la dignidad y la naturaleza humana. No dependen de ninguna autoridad externa para su validez.

  2. Reconocimiento Universal: Estos derechos son considerados universales y aplicables a todos los seres humanos, independientemente de las leyes o gobiernos bajo los cuales vivan.

Interconexión:

  1. Justificación Moral: La ley natural proporciona una base moral para los derechos individuales inalienables. Dado que la ley natural establece principios universales de justicia y moralidad, estos principios justifican y protegen los derechos individuales inalienables.

  2. Crítica de las Leyes Positivas: La ley natural se utiliza a menudo como un estándar para evaluar la justicia de las leyes positivas (aquellas creadas por los gobiernos y sociedades). Si una ley positiva viola los derechos individuales inalienables, se considera injusta según la ley natural.

  3. Derechos Fundamentales: Los derechos individuales inalienables son vistos como expresiones específicas de los principios más amplios de la ley natural. Por ejemplo, el derecho a la vida puede derivarse del principio natural de la dignidad humana y el respeto por la vida.

  4. Defensa de la Libertad: Filósofos como John Locke utilizaron la ley natural para argumentar que los individuos tienen derechos inalienables a la vida, la libertad y la propiedad, y que estos derechos deben ser protegidos contra cualquier forma de opresión o abuso por parte del gobierno.

Conclusión

Los principios de racionalidad, moralidad, libertad y sociabilidad están presentes en todos los seres humanos desde el nacimiento. Estos principios no se adquieren a través de la educación o la cultura, aunque estas puedan influir en su expresión. Esta naturaleza humana innata proporciona la base para entender y aplicar los principios del derecho y la moral, y es esencial para la creación de sistemas justos y éticos.

DERECHOS INDIVIDUALES INALIENABLES

Aunque la enumeración específica puede variar ligeramente según diferentes filósofos y tradiciones. Aquí hay una lista de los derechos inalienables más comúnmente reconocidos.

La naturaleza es una esfera infinita cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna.

 Blaise Pascal.

Lista de Derechos Individuales Inalienables:

  1. Derecho a la vida: El derecho fundamental a no ser privado de la vida arbitrariamente.

  2. Derecho a la libertad: El derecho a no ser sometido a esclavitud, servidumbre o coerción injusta.

  3. Derecho a la propiedad: El derecho a poseer y disponer de bienes y recursos.

  4. Derecho a la igualdad ante la ley: El derecho a ser tratado igual ante la ley sin discriminación.

  5. Derecho a la seguridad personal: El derecho a estar libre de tortura, tratos inhumanos o degradantes.

  6. Derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión: El derecho a mantener y cambiar creencias y a practicar la religión de elección.

  7. Derecho a la libertad de expresión: El derecho a expresar opiniones sin censura o represalia.

  8. Derecho a la libertad de reunión y asociación: El derecho a reunirse y asociarse pacíficamente con otros.

  9. Derecho a la privacidad: El derecho a la privacidad en la vida personal y familiar, y a la protección contra la injerencia arbitraria en la vida privada.

  10. Derecho a un juicio justo: El derecho a ser juzgado por tribunales imparciales, a la presunción de inocencia, y a un juicio justo y público.

  11. Derecho a la dignidad humana: El derecho inherente a ser tratado con respeto y dignidad, sin humillaciones o degradaciones.

Reflexión sobre la Naturaleza Inalienable de estos Derechos:

Estos derechos son considerados inalienables porque:

  1. Inherentes a la Dignidad Humana: Se basan en la dignidad y el valor intrínseco de cada persona.
  2. No Transferibles: No pueden ser legítimamente renunciados ni transferidos a otro, incluso si una persona lo deseara.
  3. Universales: Aplican a todas las personas en todas las circunstancias, sin excepción.
  4. Protección Contra Abusos: Están diseñados para proteger al individuo contra abusos y arbitrariedades por parte del Estado y otros individuos.

Influencia en Documentos Internacionales:

Estos derechos han influido en la redacción de importantes documentos internacionales de derechos humanos, como:

  • Declaración de Independencia de los Estados Unidos (1776): Que proclama los derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
  • Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789): Que reconoce derechos naturales e imprescriptibles.
  • Declaración Universal de Derechos Humanos (1948): Que enumera un amplio catálogo de derechos y libertades inalienables.

En conclusión, estos derechos individuales inalienables constituyen la base de los principios de justicia y libertad, y son esenciales para la protección de la dignidad humana en cualquier sociedad.

LA UNIVERSALIDAD DE LA LEY NATURAL PRE ESTATAL Y PRE JURÍDICA

El argumento de que ningún gobierno, organismo o norma positiva es superior a la ley natural y que no se puede aplicar la jurisdicción del derecho positivo a alguien que invoque la ley natural, se basa en varias premisas filosóficas y éticas. A continuación se presentan argumentos detallados para sustentar esta afirmación:

Premisas Fundamentales

  1. Primacía de la Ley Natural: La ley natural es vista como un conjunto de principios universales e inmutables basados en la naturaleza humana y la razón. Estos principios son inherentes a la dignidad humana y no dependen de legislaciones humanas para su validez.

  2. Derechos Inalienables: La ley natural reconoce derechos individuales inalienables que son intrínsecos a cada ser humano. Estos derechos, como el derecho a la vida, la libertad y la propiedad, no pueden ser legítimamente violados por ninguna autoridad.

  3. Moralidad y Justicia Universal: La ley natural proporciona un estándar universal de moralidad y justicia que trasciende las leyes y normas creadas por cualquier gobierno o sociedad.

Argumento en Contra de la Superioridad de la Ley Positiva

  1. Origen y Legitimidad: Las leyes positivas (aquellas creadas por gobiernos y sociedades) derivan su legitimidad de la autoridad que las promulga. Sin embargo, esta autoridad es limitada y está sujeta a errores y abusos. En cambio, la ley natural, al estar basada en la razón y la naturaleza humana, posee una legitimidad inherente y universal.

  2. Evaluación de la Justicia: La ley natural sirve como un criterio para evaluar la justicia de las leyes positivas. Si una ley positiva contradice los principios de la ley natural, se considera injusta y, por lo tanto, ilegítima. Por ejemplo, leyes que permiten la esclavitud o la discriminación racial son injustas según la ley natural, aunque puedan haber sido legalmente vigentes en ciertos contextos históricos.

  3. Protección de Derechos Inalienables: Los derechos inalienables protegidos por la ley natural no pueden ser suspendidos ni eliminados por leyes positivas. Por ejemplo, el derecho a la vida y a la libertad no puede ser legítimamente negado por ninguna ley o gobierno, ya que estos derechos son fundamentales para la dignidad humana.

Aplicación Práctica

  1. Desobediencia Civil: La ley natural justifica la desobediencia civil frente a leyes positivas injustas. Movimientos históricos como la resistencia pacífica de Mahatma Gandhi contra las leyes coloniales británicas en la India o el movimiento de derechos civiles liderado por Martin Luther King Jr. en Estados Unidos se basaron en la apelación a principios de justicia superiores a las leyes vigentes.

  2. Derechos Humanos Internacionales: Los tratados y declaraciones internacionales de derechos humanos, como la Declaración Universal de Derechos Humanos, están fundamentados en principios de ley natural. Estos documentos sirven para proteger derechos inalienables y proporcionar un estándar universal para juzgar la justicia de las leyes nacionales.

Limitaciones y Consideraciones

  1. Reconocimiento y Aplicación: Aunque el argumento a favor de la supremacía de la ley natural es sólido desde una perspectiva filosófica y ética, su aplicación práctica puede ser complicada. Los sistemas legales actuales están basados en leyes positivas y el reconocimiento de la ley natural por parte del sistema es siempre conflictual, ya que invalida gran parte de las premisas del derecho positivo.

  2. Interpretación: La interpretación de la ley natural puede ser subjetiva en sus espicificidades y variar entre diferentes culturas y contextos históricos. Esto puede llevar a conflictos sobre qué principios específicos de la ley natural deben prevalecer, donde como, siempre la clave está en la educación y mayor difusión de este conocimiento para impedir la ambigüedad y la tergiversación.

  3. Monopolio de la fuerza: El sistema a traves de sus mecanismos de falaz legitimidad como la votación y la supuesta declaración de funcionar bajo los principios de la democracia, pero en realidad en la mayoría de los momentos las ambigüedades se resuelven ‘de facto‘, o sea con la aplicación de la fuerza, y se autoasignan ser los únicos que pueden aplicar la agresión a quien sea sin pagar las consecuencias.  

Si la naturaleza tuviera tantas leyes cuántas tiene el Estado, ni siquiera Dios podría gobernarla.

Luwig Börne.

En teoría, ningún gobierno, organismo o ley positiva es superior a la ley natural, ya que esta última está basada en principios universales de justicia y moralidad inherentes a la naturaleza humana. La ley natural proporciona un estándar para evaluar la justicia de las leyes positivas y justifica la protección de los derechos inalienables. Sin embargo, la implementación práctica de estos principios puede enfrentarse a desafíos debido a la estructura y funcionamiento de los sistemas legales basados en leyes positivas.

Que esta situación cambie y sea posible realmente desarrollar el Nuevo Paradigma y crear una sociedad donde la Ley Natural sea la base de todas las interacciones entre los homos naturales reales depende de todos y cada uno de nosotros.